"Hace unos años, el exministro Sabas Pretelt, hoy investigado por cohecho, dijo públicamente que “la política es dinámica”. La frase habría pasado desapercibida si no fuera porque muchos políticos la asumieron como un principio. Porque no hay duda: el llamado “voltearepismo” es la bandera política de unos cuantos lagartos que posan de funcionarios públicos. Lo más vergonzoso del asunto es que varios de ellos han intentado convertirse en adalides de la coherencia y la consistencia, como si nadie se diera cuenta de sus maniobras y triquiñuelas. Unos se cambian anualmente de partido político y otros se matriculan en causas e ideologías contrarias a sus antecedentes e historias de vida. Hay otros, más cínicos, que se atreven a justificarse, utilizando para ello la frase célebre de los politiqueros modernos: “solo los imbéciles no cambian de opinión cuando cambian las circunstancias”. Recordemos, por ejemplo, a Juan Manuel Santos, el mejor amigo de Álvaro Uribe en la pasada campaña pr...